El Camino de Santiago

Existen distintas rutas para peregrinar a Santiago.

Tradicionalmente, el peregrino partía de su hogar para llegar a la “Casa de Santiago”, la Catedral, y por lo tanto sería difícil establecer todas las rutas de peregrinación. El Camino de Santiago no es un fin en sí mismo, sino un medio para llegar a la meta: la Tumba de Santiago. Sin embargo, podemos decir que existen varias rutas destacadas y tradicionales que concentran la afluencia de peregrinos:

El Camino Francés

Ruta más frecuentada hoy en día y que entra en la Península por Roncesvalles, pasando por Pamplona, Logroño, Burgos, León, Astorga, Ponferrada, entrando en Galicia por O Cebreiro.

El Camino del Norte

Bordea la costa cantábrica, pasando por Irún, San Sebastián, Bilbao, Santander, Gijón, Avilés y entrando a Galicia desde Ribadeo.

El Camino Primitivo

Parte de Oviedo y conduce al peregrino hacia Santiago por el interior de Asturias, pasando por Lugo y uniéndose en su último tramo al Camino del Norte y al Camino Francés.

El Camino Inglés

Así conocido por la afluencia de peregrinos de las islas británicas, que viajaban por mar desembarcando en A Coruña o Ferrol y desplazándose desde allí a pie.

El Camino Portugués

Discurre por distintas rutas en Portugal (interior y costa) hasta entrar en territorio gallego por Tui.

La Vía de la Plata

Procede de Sevilla, Mérida, Zamora y que entra en Galicia por Ourense.

La peregrinación debe prepararse desde distintos puntos de vista: el físico, el espiritual y también informándose en la Oficina del Peregrino de Santiago, en los Obispados, en las Cofradías de Santiago, en las Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, en las que antiguos peregrinos o personas cercanas a la peregrinación pueden facultar datos interesantes y consejos prácticos.