Ritos del peregrino

ABRAZO AL APÓSTOL

Todos los días: 9:30h a 13:30h / 16:00h a 19:30h

 

VENERACIÓN DEL SEPULCRO DEL APÓSTOL SANTIAGO

Todos los días: 7:00h a 20:30h

Rodea el templo hasta la fachada principal, la del Obradoiro. Mira su grandiosidad: por fin estás aquí, donde soñaste. Haz la señal de la Cruz, comienza a ascender las escaleras, sin prisas: es la meta, es el momento de disfrutar cada paso que des. ¡Qué alegría cuando me dijeron vamos a la casa del Señor! Ya están pisando nuestros pies tus umbrales Jerusalén.

 

EL PÓRTICO DE LA GLORIA

Entrando en el templo, te recibe esta magnífica obra del románico que representa la Historia de la Salvación. A la izquierda, el deseo de la venida de Cristo, simbolizado por cuatro profetas del Antiguo Testamento. A la derecha, el anuncio de Cristo por cuatro Apóstoles; es el Nuevo Testamento. En medio está el Señor, rodeado de su gloria. Él es el templo, el mediador entre Dios y los hombres, el sacerdote. Él sostiene la puerta, Él nos pone en comunicación con la vida divina, por Él entramos en la verdadera vida a través de la fe. En la columna central, el parteluz, Santiago, el Apóstol, el enviado de Cristo que nos ha transmitido esa fe. Entra por la fe, por la puerta, que es Cristo, diciendo: “Creo en un solo Dios…”

EL SEPULCRO DEL ÁPOSTOL

Bajo el altar está la cripta, la verdadera meta del Camino: los muros de la antigua tumba y en medio la urna que contiene los restos del Apóstol. Y estás aquí, Santiago, en este extremo del mundo. Hasta aquí has llegado para anunciarnos a Cristo, y aquí permaneces para alentar nuestras búsquedas y nuestra fe. Fortalece mi fe, mi vida cristiana, que tantas veces parece apagarse. Tú el fuerte, tú el intrépido, tú el Hijo del Trueno.

LA MISA DEL PEREGRINO

Peregrinos de tantos lugares, de tantos idiomas, nos hemos reunido alrededor de tu Mesa, Señor, de tu Eucaristía. Para sentarnos junto a ti como tantas tardes se sentó Santiago, para estar contigo, para escucharte, para aprender de ti, para que nos alimentes y fortalezcas con tu propia vida, con tu propio Cuerpo.

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